La espiritualidad apostólica marista es una experiencia viva y dinámica de Dios, que se orienta a la contemplación y a la acción al mismo tiempo. Transformados por el amor de Jesús y llamados por María, somos enviados a la misión, a anunciar la Buena Noticia de Dios a los niños y jóvenes marginados de la sociedad.
De ahí viene el título de este texto: Agua de la roca. Los que conocen la historia de Marcelino saben que él levantó la casa del Hermitage con sus propias manos, utilizando roca que él mismo había cortado. El agua del Gier, el riachuelo que corre a través de la propiedad del Hermitage, fue una segunda e importante fuente de vida para la comunidad naciente. Con estas dos imágenes, el documento Agua de la roca sitúa la espiritualidad apostólica marista en el lugar de preferencia que debe tener en la vida de cada uno de nosotros y de todos los que llegan a conocer y amar al fundador como lo hicieron aquellos primeros discípulos suyos hace tantos años. Deseo que lo que se encierra en estas páginas os ayude a profundizar en vuestra experiencia personal y os lleve a crecer en la fe.
Hermano Seán D. Sammon, FMS
Superior general
El Instituto de Hermanos Maristas de la Enseñanza está cumpliendo los ciento noventa años (1817). Llevamos una década tratando de dar contenido al verbo refundar. Nuestro último Capítulo general (2001), que viene a ser nuestro concilio particular, y los Superiores actuales, han mirado de hito en hito a San Marcelino Champagnat y le han contemplado como todo un hombre de Dios. Fue su altísima vida espiritual la causa motora de su incansable tarea social y cristiana que llevó a cabo, y de la que dan fe los dos siglos de su Instituto asentado en todos los continentes. Y nuestros Superiores nos invitan a participar con el mayor interés, sí, en un programa, primeramente a los hermanos religiosos, y después a todos los implicados en la tarea educativa de las obras de sello Marista.
Para acompañar todas las actividades que apoyan el Programa de este año de ESPIRITUALIDAD, iniciamos todos los jueves últimos de cada mes una oración Mariana en la Capilla del Colegio, donde participarán, Docentes, Padres, Alumnos, Personal Administrativo y la Familia Marista en general.
En el transcurso de los días y meses se les irán sugiriendo programas de reflexión y de acción para hacer vida de este Año Marista de ESPIRITUALIDAD, acogiéndonos a la protección de la Buena Madre, la Virgen María y de San Marcelino.